miércoles 13 de julio de 2011

yawanawa (II)

Curiosear los perfiles de la gente en facebook es una de las principales distracciones de todo internauta, y yo debo incluirme, shame on me! Pero hoy he topado con el perfil de alguien interesante: Tashka Yawanawá. Le conocí hace años en Rio Branco, capital del estado del Acre, en Brasil, cuando me encontraba en el proceso de filmar un video documental, vídeo que voy a integrar en un proyecto mayor.

Una amiga me habló de mujeres chamán en la Amazonia, y quise saber más. Así conocí a Tashka en Rio Branco, quien me ofreció visitar su aldea y conocer a su hermana: Hushahu Yawanawá, la primera mujer pajé de los Yawanawá -y, algunos dicen, de Brasil. Allí fui con un amigo, Gabriel, que es un genial cámara y director. En los pocos días que pasé con los Yawanawá pude observar asuntos que son universales a los pueblos del mundo, relacionados con la espiritualidad; también asuntos personales en los que profundicé ayudado por rituales chamánicos de los que tuve el honor de participar.

Hoy he visto algo en el álbum que Tashka tiene en fb que me ha hecho recordar una visión que tuve durante la primera noche en que bebí Uni (nombre que los Yawanawá dan a la Ayahuasca). Es el retrato de una mujer de piel clara y cabello negro y muy largo. Yo conocí a este espíritu durante la primera ceremonia con los Yawanawa. La ceremonia ocurrió en la aldea Nova Esperaça, donde se celebra el festival Yawá, y a la que llega gente de todo Brasil. Hushahu, tras varios días de convivencia, y en contra del consejo de su hermano Tashka, accedió a llevarnos a Gabriel y a mí a la mayor de las aldeas del territorio Yawanawa, en que tenía lugar el festival, al que llegamos en uno de los últimos días.

En una roda de Uni (ceremonia de Ayahuasca) en que participó todo el pueblo y visitantes del festival, entre los que se encontraba un numeroso grupo de adeptos del Santo Daime , y que lideraron varios chamanes, curanderos, y guías espirituales; bebí dos veces y, creo recordar, mentí para tomar la segunda dosis, cuando alguien me preguntó. No sé por qué lo hice, pero luego me enteré de que la bebida escaseaba, porque sólo el compañero de Hushahu la había recolectado y preparado para aquella noche. Después de que hubiese sido abierto el ritual, encontré un asiento de lancha en el suelo y entré en un profundo viaje, en que pude ver edificaciones de culturas que nunca he visto antes, y entré en las regiones inferiores, en contacto con mi subconsciente y a la vez con un inframundo al que accedí a través del agua, rodeado de serpientes a la orilla de un río. Durante este viaje intraterreno, fui guiado por una mujer de piel clara y cabello negro y muy largo.

Y conocí seres y lugares de los que siento que he de hablar con más detalle, quizá en este blog. Pero algo que quiero contar ahora, ocurría cuando yo aun no había vuelto de mi viaje. Inspirado por la persona con quien comparto mi vida ahora, he decidido contar la verdad de aquello lo más claro posible.

Cuando se cierra un ritual de Ayahuasca, suelen hacerse invocaciones al Espíritu para pedir su permiso, y se pronuncian intenciones y agradecimientos de quienes lideran la ceremonia. Volví de mi trance escuchando la voz de un hombre, líder espiritual del Santo Daime, que llevaba en su cabeza un enorme tocado de plumas; al que no llegué a conocer en persona, pero que para mí tenía cara de malo de película. Este hombre recitaba ciertas oraciones de su religión, pero fue cuando le oí invocar a los ángeles y arcángeles para "derrotar con sus armas a Lucifer", con sus seguidores repitiendo sus palabras, que levanté la cabeza de nuevo y abrí los ojos. 

Si algo he llegado a aprender después de un tiempo de aquel ritual, es que utilizar a Lucifer como chivo expiatorio está obsoleto. Religiosos pondrán el grito en el cielo, solo si no saben que el dilema del ángel de la oscuridad forma parte de una cuenta kármica que ya no incluye a éste. Lucifer abandonó la Tierra hace tiempo, aunque en ella continúe su influencia. Porque quienes utilizan el poder para controlar a los otros se justifican en Lucifer. Él/ella, ya no responde a quienes le rendían tributo, porque ha trascendido, se ha liberado de sus ataduras físicas. Sin embargo, continuamos recreando aquello de lo que en su momento se acusó a Lucifer de iniciar.
Como en un cursillo acelerado, pude ver aquella noche lo que ocurre cuando religión y verdadera espiritualidad se encuentran. La Ayahuasca es un excelente medio para invocar entidades, tanto de luz como de oscuridad. Hushahu me contó, después de la ceremonia, que cuando unió sus manos al resto de personas del grupo (los daimistas, el cacique de la aldea, su mujer, curanderos que participaban del festival y otras personas), una enorme fuerza oscura empezó a cubrirle, y sintió un intenso calor. Concentrando su mente y espíritu, consiguió liberarse de esta amenaza, atrayendo "una ráfaga de aire fresco con perfume de flores". Hushahu me dijo que al principio estaba preocupada por mí, por haber permanecido en el círculo (aunque yo no llegué a dar las manos a nadie durante el cierre del ritual), pero que luego recordó la enseñanza de uno de sus maestros, que le dijo que cuando alguien se sienta con la cabeza baja durante la roda, significa que esa persona está viendo más allá que el resto.

Efectivamente. Yo vi y conversé con ese ser que llamamos Lucifer. Si alguien recuerda el pasaje de la Biblia, el Corán o la Torah en que a Jacob se le aparece un "hombre" en la noche, con el que lucha; o la historia de algún cantante de blues que dice haber ido a un cruce de caminos desierto, donde un hombre negro y alto le enseña a tocar la guitarra, mi encuentro fue parecido. 

Pero eso es parte de una historia aun por contar.

miércoles 16 de febrero de 2011

woomera y coober pedy

Hace cuatro días, Lore y yo empezamos un viaje desde Byron Bay rumbo al corazón de Australia. Desde Sydney y las Blue Mountains, es de esperar que en los Outbacks el paisaje se vuelva cada vez más árido, llegando a ser de un monótono marrón-tirando a rojo durante miles de kilómetros de desierto. Pero este año no es así. Ha estado lloviendo con frecuencia desde octubre pasado y lo que era desierto luce ahora verde intenso, con manchas de varios tipos de flores e incluso pequeñas lagunas aquí y allá. Hoy hemos visto varios grupos de emúes, pero sólo un canguro vivo en todo el viaje (muchos muertos en las cunetas, sin embargo). Bandadas de periquitos vuelan a toda velocidad, iluminando el cielo con su verde esmeralda, sin duda felices por la enorme cantidad de alimento disponible.

Hoy partimos de Port Augusta, al sur del estado llamado South Australia (que, a pesar de su nombre no es ni mucho menos el estado más al Sur de Australia) y estuvimos en Woomera, un pueblo de 200 habitantes en que paramos de camino a Alice Springs, nuestro destino. Woomera tiene un bar de carretera, un supermercado, una estafeta de correos, y un museo de cohetes espaciales. ¿Por qué un museo de cohetes? Bueno, lo que nos dijo la camarera del bar esta mañana es que aquí se encuentra una base de pruebas de, entre otras cosas, cohetes espaciales, del tamaño de España. La mujer se equivocaba, porque le he hecho un google y en realidad es del tamaño de Inglaterra. Al parecer, al Oeste de lo que llaman la Prohibited Area, la misma Inglaterra realizó pruebas nucleares en los años '50 que acabaron con una de las tribus nómadas de Australia y provocaron numerosas muertes entre los militares australianos destacados por entonces en esta base. Nada les habían dicho de lo que ocurriría, pero pudieron ver la explosión e incluso cómo su cuerpo se volvía transparente durante ésta.

A la oscura circunstancia de su "Área Prohibida" se une el hecho de que Woomera es también conocido por su "centro de recepción de inmigrantes", donde, en 2001 fueron hacinados más de mil cuatrocientos refugiados (en dependencias diseñadas para albergar un máximo de 400 personas), procedentes de países en guerra como Afganistán e Irán -guerras en que la propia Australia participaba. Algunos de los presos acabaron suicidándose, por las condiciones infrahumanas en que vivían. En 2002 varios manifestantes tiraron verjas metálicas que rodeaban el "centro de recepción" y liberando decenas de presos. Allí estaba Star, un amigo de Lore. Star fue de los primeros en saltar al otro lado de la primera valla (sale en el minuto 3:42 de este video) y más tarde llevó a diez de los fugitivos a Melbourne en su autocaravana. Star vive ahora en Alice Springs, y alli tendré oportunidad de conocerle.


Ahora escribo desde un motel en una cueva que pertenece a una de las antiguas minas de ópalo en Coober Pedy, una pequeña ciudad construída prácticamente bajo tierra, para combatir el calor, que aquí es atorrante durante el día. Mañana quiero levantarme temprano para dar un paseo antes de que el sol lo impida y ver algunos de los decorados de las películas que se rodaron aquí, entre ellas Mad Max, Priscilla o Pitch Black. Y hablando de películas, ver también el museo dedicado a Crocodlie Harry, personaje nacido aquí en que se basó Crocodile Dundee.

martes 13 de julio de 2010


"Soma, the divine mushroom of immortality", es un libro de Gordon Wasson dedicado a la Amanita muscaria. Habla de la mención de este hongo en el Rigveda, el primero de los vedas, textos sagrados hindúes. Dice que en India, hace más de 4000 años, ocurrió que en los grupos espirituales que utilizaban la Amanita, el brahman, después de ingerir los hongos, y tras digerir parte del ácido iboténico, precursor del muscimol, orinaba y daba de beber a sus discípulos. El ácido iboténico continuaba presente en la orina, para ser carboxilado en muscimol al ingerirse y producir su efecto psicodélico.

El caso es que, en determinado momento, las setas empezaron a escasear, -probablemente, al deforestarse los bosques de los que se extraían-, y esto provocó que la sustancia se empezase a beber en forma de orina en cadena de hasta cinco personas, ya que ese es el número máximo de personas que pueden beberlo sin que se pierda el ácido iboténico por completo. Esto llegó a darle mayor poder al brahmán, que administraba los hongos, y así, el grupo comenzó a adorar al brahmán en lugar del hongo.

Esto me hace pensar en alguno de los textos de Terence McKenna, en que nos recuerda que un mundo abundante en diversidad, como era nuestro planeta hace un tiempo, proveía a cualquier individuo de un acceso constante a enteógenos: hongos, flores, semillas, hojas, frutos. Todavía vivimos en un mundo diverso, pero la abundancia de estos seres vivos ha disminuído enormemente, y esto podemos cambiarlo. Es tan simple como ponernos a cultivar, con lo que tengamos a mano, pero en internet se vende todo tipo de semillas de enteógenos.

jueves 24 de diciembre de 2009

cuentecillo antes de navidad




Julieta salió para verificar que lo que se temía era cierto: el citröen cx había entrado de lleno en la nieve. Ángel desde el coche intentaba sacarlo marcha atrás sin éxito.
- ¿Qué hacer ahora? ¿Cavar con las manos? Pensó Julieta.

La cara de Ángel lo decía todo. Y ella, por experiencia, sabía que en estos casos era mejor no decir nada. Después de varios intentos, Ángel salió del coche y dio un fuerte portazo:
- Está anocheciendo. Hay que sacarlo de aquí.

La perífrasis impersonal le sonó a Julieta a que su novio quería subirse el muerto a sus espaldas él sólo. Por cuestión de orgullo. Y ella ahora tendría que intentar de cualquier forma ayudarle a compartir el peso. Y así es como ocurrió. El pobre citröen, con sus cerca de treinta años, acabó por no arrancar más, con lo que podían olvidarse de él por el momento. Así que Julieta decidió subir a lo alto de un montículo. Ángel ni siquiera la vio desaparecer entre los pinos.

- ¿Dónde ha ido? Pensó Ángel. -¡Pero si apenas hay luz! Siempre desaparece en situaciones extremas.

Julieta volvió al rato con cara de haber encontrado el mapa del tesoro. Ángel no le dejó hablar:

- ¿Pero qué andas haciendo?. ¡Dame la linterna! ¿No ves que tengo que ver el motor?

Ya hacía varias semanas. Semanas en las que habían conseguido tener una convivencia pacífica. No levantar la voz.

- Pero es una situación extrema- Se dijo ella. E intentó explicársela a Ángel, que empezaba a hurgar debajo del capó:
- He visto una luz allá arriba. He visto la casa de los Juanes. - Juan José y Juan Carlos, un par de amigos que les habían invitado a ellos, y a algún que otro familiar, a pasar la Navidad en la montaña por segundo año consecutivo.

Después de esto no hubo forma de contener lo que llevaba horas de camino amenazando con desencadenarse. Una de esas discusiones apasionadas en que él echa la culpa al coche de segunda mano porque ella lo compró, en que ella se defiende culpándole a él de haber elegido el camino malo, con esa nieve. Y así continúa subiendo el tono. Y a Ángel le parece ver, a su vez, otro ángel a su lado, con cara de impotente, y el demonio con su tridente del otro, pinchándole en la nuca para que aumente el número de descalificativos. Y Ángel-Ángel ya no puede parar.

Hasta que del ojo izquierdo de Julieta cae una lágrima. Momento en el que ella se da la vuelta y se echa a andar camino arriba. Minutos después, Ángel la sigue, con la linterna y una mochila a la espalda.

Y sólo pasado un buen rato la alcanza, gracias a la luna creciente, más que a la linterna. Julieta camina a toda velocidad, ya segura de saber dónde se encuentran. Ángel intenta disculparse sin recordar ya qué es lo que ha dicho antes. Y el camino pedregoso va a dar a la carretera, iluminada con una triste farola. A pocos metros está la casa de los Juanes. Ángel se adelanta corriendo a Julieta y la espera en la puerta. Antes de que ella diga una palabra, levanta en su mano derecha una rama de muérdago. Y ella le va a preguntar cómo la ha encontrado en la oscuridad, pero Ángel le planta un beso de ángel bajo la planta parásita que Julieta estudiaba cuando escribía su tesis en el sur de Suecia.

Uno de los Juanes canta villancicos en la casa, huele a castañas y asado, y el perro ladra detrás de la puerta.

martes 20 de octubre de 2009

lunes 5 de octubre de 2009

quantum touch




QUANTUM TOUCH or...

How to Plant a Seed to imbue it with information about your body, mind and spirit:

Put the seed under your tongue for 9 minutes
Hold the seed between the palms of your hands for 1/2 minute
Present the seed to the Sun and Celestial energies
Breathe on it
Plant it in the earth where you were standing in your bare feet (information about your toxins through the sweat of your feet)
Do not water the seed for 3 days (it needs to steep in your information) Wash your feet without soap and water your seed with this water.

The Ringing Cedars book 1
Anastasia