
No sé si es el fumadón que llevo, pero me ha dado por volver a escribir. Sé que el blog ha dado un giro narrativo rápido, pero los últimos vídeos que he subido explican en cierto modo el porqué de ese giro. Estoy otra vez en Madrid, pasando una temporada, intentando ahorrar para irme a Australia. El principal motivo es Lore, un australiano que conocí hace casi un año, pero con quien las cosas han empezado a ser serias sólo hace unos meses; y en la distancia, claro.
Esta mañana Lore - que ha vuelto a Byron Bay después de haber trabajado en un proyecto humanitario en Bali; me contaba una pequeña historia de su cotidiano: cómo se reencontró con un amigo al que ayudó a salir del armario hace poco más de un año. Este amigo, que trabaja en la ecoaldea en que él vive, se le acercó ayer, con esperanzas de que Lore le correspondiese, de alguna forma entendiendo mal aquella muestra de amistad de un año atrás, pero a la vez con total inocencia. Lore entonces le explicó que estaba con alguien y él se puso a llorar. Cuando le preguntó el porqué de sus lágrimas, la respuesta de Joey (vamos a llamarle así, pero permanece en el economato) fue que por primera vez no le habían visto como un trozo de carne. Y es que resulta tan difícil conocer a alguien que no haya perdido de todo esa inocencia... y la propia palabra inocencia parece tener tintes despectivos. Y no sólo eso es difícil, sino conocer a alguien que a su vez reconozca esa inocencia en el otro.
Después de todo esto tuve con mi novio una larga conversación en Skype sobre qué energías están envueltas en las relaciones humanas, y cuánto podemos ir derrochando por el camino si no somos conscientes. Y me he visto claramente reflejado en ello, y en la rueda del Karma; y he llegado a la conclusión de que el mayor desafío de esta encarnación son sin duda las relaciones. Porque existe una pulsión sexual que la mayoría no sabemos manejar, y en la búsqueda de pareja, fortuíta o permanente, involucramos nuestro ego, disfrazamos nuestros verdaderos objetivos, o simplemente nos distraemos de lo que es realmente importante en nuestras vidas. Soy el primero en reconocer que buscando sexo, muchas veces, persigo una ilusión (por gratificante que resulte, al menos momentáneamente).
El sexo juega un papel tan importante en el mundo gay, entre otras cosas, por causa de una represión sexual que todos hemos vivido, por lo que nunca parecen haber hombres del todo "sanos" en el horizonte. Pero los hay. Lo difícil es estar a la altura.
7 comentarios:
Hola yo tengo 24 años, soy una persona poco sociable y vivo con esa desgracia (o ventaja). Lo cierto es que sospecho que siempre estaré solo. ¿Me da igual? Al principio cuando a las 3-5 tías que les dicho que las quería y me dicen educadamente que no, pues te deprimes mucho quizás como al Joey ese. ¿Que se siente con una caricia? Sólo pido una caricia...Y del sexo no creo que pueda hacerlo a menos que tenga confianza con esa mujer... pero todas esperan a su principe azul y yo parece ser soy una rana...
Croak croak
:-( :-) No me gusta las fiestas por eso... En fín hasta otra yo tambien quiero irme a asutralia algún día...
Gracias...
De nada, Excéntrico. No sé si quieres consejo, pero en mi opinión está muy claro: si buscas una caricia empieza por darla tú antes. Por aquí nos movemos a medias entre la asepsia de sentimientos europea y la proximidad afectiva de nuestros vecinos africanos. Si alguien malinterpreta una caricia, el problema está en ella, no en ti. Y por lo que me cuentas, no te da igual. Así que ten claro qué clase de tía buscas, cómo quieres que sea. Sólo así el universo se pondrá a trabajar para traértela.
Interésame moito o que conta vostede aquí. Pero non acabo de ter claro por onde vai.
Por que pensamos que "que nos traten como un trozo de carne" está relacionado coa inocencia? Sente vostede que o tratan como un trozo de carne? Esa percepción é súa ou hai feitos obxectivos que a respalden? Cales?
Por outra parte, que máis somos ca un trozo de carne?
Es una buena pregunta. ¿Por qué alguien que acaba de salir del armario y busca pareja nos parece inocente? Yo mismo me lo pregunto. Lo que sí se es que muchos tíos que conozco confunden su búsqueda de afecto con una necesidad sexual pasajera.
Y somos mucho más que un trozo de carne, pero llevaría un rato explicar por qué lo sé.
Claro que el que quiera sentirse como un trozo de carne está en su derecho. Pero yo soy vegetariano.
De todas formas, si me había explicado mal, agradezo el comentario.
Me gusta el nuevo giro del blog. Los videos están bien, pero espero que escribas más. Y que Madrid te trate bien.
Sitar
"Lo que sí se es que muchos tíos que conozco confunden su búsqueda de afecto con una necesidad sexual pasajera."
Eso nos pasa a todos, tías y tíos. Pero es más sencillo simplificar que profundidar en todas nuestras pulsiones, necesidades y carencias que no son sólo sexuales. Aunque "pareces" más fuerte, menos inocente si lo que expones es sólo tu piel y no tu cuore... es complicado. Y por supuesto, también hay "pedazos de carne" porque se han creído así demasiado tiempo como para no ver musletes de pollo a diestro y siniestro.
En fin. Ayer volví a ver Martín H, me hizo gracia el personaje de Dante. Hasta en lo aparentemente frívolo... http://www.youtube.com/watch?v=VDrKzw9uihc
Publicar un comentario en la entrada